El riesgo forma parte del éxito
Muchas personas, por naturaleza, quieren vivir siempre pegadas al plano de la seguridad. Es decir, no se arriesgan a salir fuera de su área de confort. Esa zona en la que el sujeto está cómodo y seguro, pero también, puede que estancado, sencillamente, porque no se permite ir a más, evolucionar y descubrir nuevas formas de hacer las cosas, de vivir y de ver el mundo. Por ello, todos aquellos que quieren alcanzar el éxito, y que sin embargo, no se permiten lograrlo tienen que darse el permiso de arriesgar, es decir, de asumir la victoria, pero también, la derrota.

Quienes tienen un excesivo nivel de perfeccionismo tienen muchas dificultades a la hora de perder el control sobre la realidad. Lo cierto es que nadie tiene el poder de controlar al cien por cien, todos los ingredientes del triunfo. Por tanto, céntrate en aquello que depende de ti y olvídate de todo lo demás. Por otro lado, quienes se preocupan en exceso por el qué dirán y por aquello que puedan pensar los demás, también tienen muchas limitaciones a la hora de dar el paso. Comienza a invertir esta preocupación dando prioridad en tu vida a aquello que tú piensas de ti mismo porque eso es lo más importante. Todo lo demás, es accidental y secundario.

El riesgo forma parte del éxito, de este modo, cuanto más has apostado por algo, mejor te sientes también cuando disfrutas de los resultados de los pasos que has dado. Por otro lado, el verdadero éxito en la vida se refleja en la iniciativa de haber dado un paso hacia delante en base al sentimiento de convicción interior. En una sociedad obsesionada con el éxito, la realidad es que el peso del fracaso es enorme sobre la conciencia de muchas personas. Sin embargo, relájate y disfruta del camino de la vida.