El sabor del desamor
Uno de los sufrimientos más grandes que puedes atravesar en tu vida es el de tener la sensación de no poder superar un desamor. Es decir, de comprobar que pasan los años y existe una parte de tu cerebro que no puede avanzar a nivel vital y sigue recordando a esa persona que fue especial. En el peor de los casos, el malestar aumenta cuando al saber cosas de la vida del otro te sientes mal.

Es decir, si por ejemplo tu ex ya rehizo su vida, entonces, no puedes evitar compararte y sentirte frustrado por ver que tú no fuiste la persona elegida. Tal vez, cuando el malestar por un desamor es tan grande y el protagonista de la historia se da cuenta de que no puede superarlo todo por sí mismo, entonces, ha llegado el momento de pasar de página, cambiar de capítulo y pedir la ayuda de un psicólogo. Hacer terapia es una opción excelente para analizar las causas y los efectos de la tristeza y de un estado de ánimo negativo.

Pero llegado el momento, también es bueno entender que el tiempo va pasando, los días se van y no vuelven. Aquel que vive recordando el ayer se comporta como si la vida le rozase de lejos porque el presente se le va de las manos sin sentirlo de verdad. Por muy mal que te sientas por un desamor debes hacer el esfuerzo de no paralizar tu vida. Sigue haciendo planes, queda con la gente aunque no te apetezca nada, busca formas de establecer contacto con gente nueva, disfruta de tu soledad, y aunque llores, no te des por vencido.

Es decir, afrontar la tristeza con naturalidad porque algún día, pasará. Y no tienes que pensar que el dolor de un desamor se cura, simplemente, cuando ya has encontrado a otra persona especial, sino que algún día, te verás lo suficientemente fuerte para volver a ser feliz de verdad también en soledad.