El sentido trascendental del amor
El amor es un sentimiento que muchas veces se reduce y se etiqueta a todo aquello que tiene que ver con la relación de pareja, cuando en realidad, el amor es dar. En este contexto, cada persona se da y se entrega a una causa diferente. Por ejemplo, existen personas que cuidan de un enfermo dependiente y dedican prácticamente, las 24 horas del día a su atención ante la falta de recursos y de apoyos. Conviene recordar hoy que se celebra el Día Internacional del Alzheimer, que muchas veces, el entorno se siente solo ante una misión tan difícil. Pero el amor en su sentido trascendental también lo ponen en práctica todos aquellos que siguen amando de verdad a una persona a pesar de su ausencia. Por ejemplo, este es el caso de las personas que han quedado viudas y se esfuerzan por mantener vivo el recuerdo del ser amado. Alguien no muere mientras forma parte de tu vida y de tu mundo. Por ello, puedes seguir alimentando la semilla de ese ser que dejó huella en tu vida.

El sentido trascendental refleja precisamente que un amor recibido en un momento, sigue teniendo efecto positivo en ti y en tu bienestar durante mucho tiempo. En algunos casos, incluso cuando ya has perdido el contacto con esa persona. También existe el amor en el plano profesional entendido como vocación. En este sentido, existen casos de profesores que sembraron la semilla de la autoestima, el afán por el saber y el respeto en sus alumnos. El amor al trabajo implica hacer cada día las cosas lo mejor que puedes intentado aportar algo bueno a los demás. En esencia, dar lo mejor de ti.

El amor verdadero es trascendental. Y tal vez, el tipo de amor más noble y desinteresado es aquel que siente una madre o un padre por su hijo al que protege y sigue tratando como un niño incluso, cuando tiene cuarenta años.