El síndrome burn out (trabajador quemado)
Todos, en algunas ocasiones nos hemos sentido abrumados y superados por el trabajo, sobre todo en épocas donde los papeles y las tareas por hacer se nos acumulaban en la mesa o se avecinaban periodos de gran estrés. Sin embargo, pasado ese periodo, podemos volver a desempeñar nuestro trabajo sin que ello nos suponga ningún síntoma físico o psíquico.

Sin embargo, si nuestro trabajo nos provoca un estrés continuo, podemos acabar sufriendo el denominado síndrome de burnout, que es un trastorno derivado de las respuesta del organismo ante situaciones laborales muy exigentes y estresantes durante un periodo muy largo de tiempo. A largo plazo a quien lo sufre se encuentra cansado todo el tiempo y comienza a realizar su trabajo con mucha menor eficacia, cometiendo errores que le pueden llevar a perder su prestigio profesional, lo cual tiene como consecuencia un deterioro en las relaciones interpersonales, depresión, insomnio e incluso daños cardiovasculares.

Normalmente este síndrome lo padecen los profesionales muy cualificados y muy entregados a su trabajo, tanto que lo anteponen a todo, hasta el punto que suelen fracasar en sus relaciones de pareja y tener muchas dificultades para establecer relaciones de amistad duraderas, con lo cual la persona entra en un círculo vicioso, ya que los fracasos sentimentales le llevan a trabajar más y este aumento de la carga de trabajo suele desembocar en un nuevo fracaso sentimental.

Los síntomas que produce este síndrome son muy variados, aunque podemos destacar la depresión y un sentimiento de insatisfacción continua. También aparecen dolores de cabeza, mareos, dolores musculares, trastornos digestivos, infecciones, manchas o afecciones en la piel, trastornos respiratorios, circulatorios y digestivos

El tratamiento se realiza con fármacos para paliar la depresión y el insomnio y terapia que ayude al paciente a encontrar un equilibrio entre su vida personal y profesional, cambiando de empleo si fuera necesario.