El síndrome de acumulación compulsiva
Si pensamos en un trastorno de acumulación, seguramente nos viene a la cabeza el síndrome de Diógenes, que lleva a quienes lo sufren a acumular basuras y objetos de deshecho en sus viviendas hasta hacerlas completamente inhabitables. Sin embargo, son muchos quienes, sin sufrir síndrome de Diógenes, también acumulan cientos de objetos en sus viviendas hasta dificultar en gran medida su vida cotidiana. Son personas que sufren el trastorno de acumulación, conocido también como síndrome de acumulación compulsiva.

Este trastorno, sin embargo, pasa más desapercibido porque los objetos que se acumulan no son basura o desperdicios, sino cosas que todos tenemos en nuestra casa, ya sea ropa, discos compactos de música, películas de DVD, muebles, libros, objetos de colección, etc.

Las personas que lo sufren no presentan ningún signo exterior que revele esta patología. No es hasta que entramos en su casa cuando observamos la acumulación excesiva de objetos en todas las habitaciones de la casa, ocupando prácticamente todo el espacio.

Esta acumulación se produce porque se sienten incapaces de deshacerse de ningún objeto por si les es útil en un futuro.

A todos nos ocurre que, cuando hacemos limpieza o tiramos objetos viejos, siempre guardamos alguno por si algún día lo necesitamos, aunque lo más habitual es que vuelva a la caja y nunca más lo utilicemos. En las personas con síndrome de acumulación, esta conducta se da con todos los objetos.

Rara vez los pacientes que lo sufren son conscientes de él, y suelen ser los familiares que conviven con el enfermo quienes se dan cuenta de la situación y quienes le aconsejan pedir ayuda.

El tratamiento no es sencillo, ya que es necesario que el paciente desee curarse. En él, el terapeuta le ayuda a superar la inseguridad que le causa deshacerse de los objetos y a aprender a vivir sin necesidad de acumular cosas.