El Síndrome de Referencia Olfativa
Uno de los aspectos que nos enseñan a cuidar desde que somos pequeños es la higiene. Nos insisten en la importancia de ducharnos a diario y ponernos colonias y cremas que hagan que olamos bien, porque nada hay más desagradable que una persona que “huela”, lo que la puede llevar a ser incluso rechazada socialmente.

Según los expertos éste es, en muchos casos, lo que da origen al conocido como Síndrome de Referencia Olfativa (SRA), que es un trastorno que hace que la persona que lo padece esté convencida de que huele mal, y dado que no puede cambiarlo ya que el mal olor está en su cabeza, suelen tener tendencia a aislarse socialmente de los demás e incluso, en los casos más graves pueden incluso llegar al suicidio.

La mayoría de los pacientes que sufren este trastorno son mujeres en torno a 30 años de edad y comenzaron a desarrollar el SRO cuando tenían 15 a 16 años.

El trastorno lleva a los pacientes a pasar la mayor parte del día preocupados por su olor corporal, lo que les lleva a conductas compulsivas, como ducharse o bañarse repetidas veces, llegando incluso a usar una pastilla de jabón al día. También se suelen cambiar de ropa repetidamente y visitan de forma continua a otros especialistas que les puedan solucionar el mal olor, como el otorrino si piensan que es su aliento lo que huele mal o el dermatólogo si la creencia se basa en el mal olor corporal.

El hecho de que estos pacientes puedan llegar incluso a percibir su mal olor se debe a que sufren alucinaciones olfativas que les permiten olerse.

En muchos casos, este síndrome hace que los pacientes sufran otras enfermedades derivadas del mismo, como un trastorno depresivo mayor y fobia social.

En el tratamiento se combinan fármacos junto con la terapia cognitivo conductual.