El síndrome de Savant: sabios diferentes
Si hay un síndrome curioso, ése es sin duda el síndrome de Savant. Y su curiosidad radica en que se da en personas que padecen autismo o incluso un retardo mental, pero que tienen una serie de habilidades que los convierten en genios.

Estas habilidades son en muchos casos sorprendentes, ya que quienes sufren este síndrome son capaces de hacer multiplicaciones gigantescas sólo con la cabeza, hallar decimales del número pi sin ni siquiera utilizar papel, memorizar cantidades ingentes de datos o números o tienen una memoria fuera de lo común. También existen personas con este síndrome que tiene una capacidad musical fuera de lo común, tanto que son capaces de tocar una pieza completa de música, reproduciéndola con total exactitud, después de haberla escuchado sólo una vez.

Este síndrome fue identificado por primera vez con este nombre por el doctor J. Langdon Down, que fue quien también dio origen al nombre de síndrome de Down.

Se trata de un síndrome poco frecuente, que afecta al 10% de la población y se da más en hombres que en mujeres, en una proporción de seis hombres por cada mujer que lo sufre. Entre que no sufren ningún retraso cognitivo, este síndrome apenas llega al 1% de casos.

La mayoría de quienes lo sufren son autistas, aunque también se da en personas que han sufrido una lesión en el sistema nervioso central o que tienen otro tipo de discapacidad.

Uno de los enfermos más famosos con síndrome de Savant es Kim Peek, ya que fue en él en quien se inspiraron los guionistas de Rain Man para crear el personaje que Interpretaba Dustin Hoffman, pero además su habilidad más impresionante es que tiene una memoria capaz de recordar todo con todo detalle.