El Síndrome del nido vacío
Aunque cada vez pasa más tiempo hasta que los hijos abandonan el hogar paterno, cuando esto sucede es normal que aparezcan en los padres unos sentimientos de pérdida y de tristeza cuando estos se emancipan, los cuales conforman lo que se denomina síndrome del nido vacío.

Esto sucede principalmente a las amas de casa, que han pasado toda su vida dedicadas al cuidado del hogar y de los hijos y que, de un día para otro, se encuentran con que la mayoría de sus ocupaciones han desaparecido, lo cual puede crear sentimientos de poca valía e incluso generar una pequeña depresión si no saben como gestionar dichos sentimientos.

Para evitar esto, lo primero que deben hacer los padres es aceptar el cambio se ha producido y saber que ese sentimiento de soledad irá desapareciendo poco a poco, según pase el tiempo y vayan haciéndose a la nueva situación.

La aceptación de la emancipación de los hijos se ve como un hecho más positivo si los padres la contemplan desde el punto de vista de que sus hijos son ya adultos y maduros para valerse por sí mismos.
También es conveniente emplear el nuevo tiempo libre de que disponen en actividades que sean de su gusto y que les distraigan, principalmente esos viejos hobbies para los que hasta este momento no han tenido tiempo, o retomar proyectos que dejaron en suspenso al convertirse en padres.

En este momento también es muy importante que cada miembro de la pareja cuente con el apoyo del otro. De ese modo, podrán expresar abiertamente cada uno cómo se siente y el hecho de compartir estos sentimientos también los ayudará a superar el sentimiento de vacío, al tiempo que se refuerzan los lazos de la pareja.