El tiempo no lo cura todo
Existe una frase de sabiduría popular que afirma que “el tiempo todo lo cura”. ¿Es esto cierto? La realidad es que no, de hecho, a veces, el tiempo puede llegar a agravar una situación. Así sucede por ejemplo, en el caso de tener un trauma, es decir, de padecer una situación de dolor que permanece a nivel interno a lo largo de los años.

Lo mismo sucede en el caso de aquellos distanciamientos familiares en los que por no pedir perdón a tiempo puede que dos personas estén sin hablarse incluso aunque se crucen por la calle. Decir que el tiempo lo cura todo es pensar que el dolor es una especie de sentimiento que se cura por arte de magia de la noche a la mañana. Lo cierto es que el tiempo puede ser tu gran aliado en esa aventura de la felicidad, pero eres tú mismo quien debes tomar decisiones, superarte a ti mismo, aprovechar los meses de una forma activa y creativa, es decir, no comportarte como si vieses la vida pasar de lejos.

El tiempo puede jugar a tu favor siempre que tú apuestes por la superación personal e intentes cultivar tu autoestima. Existen personas que al perder a un ser querido se niegan a seguir viviendo de verdad, es decir, creen que no tienen derecho de ser felices y pueden llegar a culparse por estar aquí cuando la persona a la que se echa de menos, ya no está.

El tiempo pasa a velocidad de vértigo. Esta es una de las razones por las que nunca se repite lo suficiente el mensaje de vivir el ahora sin pensar en el antes o en el después. O mejor dicho, piensa en el ayer como un trampolín para vivir mejor este instante gracias a esa sabiduría vital que habita en tu alma y en tu corazón.