El valor del esfuerzo para alcanzar un sueño
El esfuerzo es el precio que cualquier persona tiene que pagar por alcanzar un sueño. Cuanto más alto es ese sueño, más trabajo, compromiso, capacidad de sacrificio y lucha existe detrás de su consecución. Cuando una persona observa la vida del otro como si se tratara de un escaparate no observa la totalidad de su camino.

Sin embargo, si observas tu propia experiencia te darás cuenta del tiempo que invertirte en algún momento para alcanzar un logro. De esta forma, la satisfacción personal al conseguir algo que difícil, es todavía mayor.

Orden de prioridades

Dedicar un esfuerzo especial a un tema en concreto muestra la sabiduría de vivir con un orden de prioridades diferenciando entre aquello que a día de hoy es prioritario para ti y aquello que es secundario. El orden de prioridades es cambiante a lo largo de la vida ya que priorizamos una cosa u otra en función de nuestras circunstancias. Y está claro que la vida es cambio.

Valores unidos al esfuerzo

El esfuerzo es una cualidad que define a una persona valiente y luchadora. Comprometida con su felicidad. Existen valores muy positivos asociados al esfuerzo. Por ejemplo, la ilusión, el amor y la lealtad. Cualquier persona trabaja duro por una meta que quiere tener porque le ilusiona. Y toda promesa interior también está marcada por la lealtad.

El valor del esfuerzo para alcanzar un sueño

El descanso asociado al trabajo

El esfuerzo tiene que estar compensado con momentos de descanso para que ese exceso de energía no se vuelva en contra de la propia salud personal. La energía física y mental de un ser humano es limitada y conviene asumir esta realidad para cuidar de uno mismo en el cumplimiento de una meta porque tú siempre eres lo más importante.

El esfuerzo es el precio que tienes que pagar por alcanzar un sueño pero la recompensa merece la pena.