El voluntariado refuerza tu felicidad
El corazón humano, en muchos momentos, tiende al egoísmo. Es decir, a pensar en exceso en el propio bienestar. Sin embargo, la realidad es que cuanto más tiempo libre tiene una persona también tiene más espacio en su día a día para dar vueltas a sus problemas hasta el punto de obsesionarse con un mismo tema. Por ello, a veces, pensar en ti mismo de forma constante puede llegar a hacerte sentir vacío puesto que esa actitud también te aleja de los demás.

Dar y recibir son ingredientes necesarios de una vida feliz. Por ejemplo, en el seno de una pareja, cualquier persona se desgasta cuando siente que siempre debe estar ella tirando de la relación, dando día tras otro y recibiendo mucho menos. La hucha emocional al igual que una cuenta bancaria implica dar y recibir de forma equitativa.

Hoy día, una forma excelente de dar es el voluntariado. Existen diferentes organizaciones que realizan una excelente labor social. Si te apetece ser voluntario, entonces, puedes informarte sobre las diferentes asociaciones que existen en tu ciudad y así elegir aquella en la que crees que puedes aportar tu granito de arena.

La ayuda social es una fuente de felicidad constante porque te ayuda a sentirte integrado en un entorno, valorado y reconocido. Además, formar parte de un proyecto solidario te ayuda a sentir una ilusión especial en tu día a día. Lo cierto es que hace falta muy poco tiempo para ser voluntario ya que con una hora libre o dos a la semana es más que suficiente para poner en práctica la generosidad y el cariño. De hecho, este año, celebramos el Año Europeo del Voluntariado. Un momento que nos recuerda que la felicidad y el bienestar son un trabajo de equipo.