Elementos que alteran el estado de ánimo
El estado de ánimo puede ser más o menos regular a lo largo de la semana. Sin duda, la felicidad viene de la mano de un ánimo firme y estable, de lo contrario, en caso de tener que estar haciendo constantemente frente a los cambios, se corre el peligro de vivir en una montaña rusa, al compás de la emoción, dando el salto desde la euforia hasta la tristeza. ¿Qué elementos son los que interfieren en el estado de ánimo?

La falta de descanso o el insomnio, por ejemplo, causan apatía, irritabilidad del carácter, cansancio, sensación de pesadez y agotamiento… El malestar se agrava en caso de tener que hacer frente a la jornada laboral sin haber tenido las ocho horas de sueño reglamentarias. Del mismo modo, una mala alimentación y una vida sedentaria, favorecen la tristeza y la falta de energía.

El estado de ánimo puede alterarse tanto en forma positiva como en negativa. Es decir, una sorpresa imprevista causa euforia y una gran alegría de forma inmediata, en cambio, una noticia inesperada que es dramática sume al ser humano en el dolor más absoluto. Un deseo cumplido causa placer emocional, pero en cambio, cuando no se cumple produce decepción. Y dicha decepción se nota en el estado de ánimo.

El enamoramiento influye de una forma extraordinaria en el estado de ánimo. Pero es precisamente en esa etapa inicial del amor, cuando el sujeto es más propenso que nunca a los cambios anímicos. En ese caso, el hecho de ver a la persona que te gusta ya te produce alegría y te transforma tu día por completo. En cambio, en la ausencia, sufres.

El estado de ánimo se ve alterado incluso, por los propios días de las semana. Por ejemplo, algunos expertos hablan de la tristeza del domingo por la tarde. Por el contrario, el viernes, tanto los adultos como los niños sienten una gran ilusión.