Cómo elevar la resiliencia para ser feliz
Resiliencia y felicidad son dos conceptos que se dan la mano a modo de causa y efecto. La resiliencia es esa capacidad creativa que tenemos para reinventarnos a nosotros mismos y ser felices. La resiliencia es un juego de equilibrios entre el yo y el nosotros. Es decir, para sentirnos mejor con nosotros mismos, es muy positivo que fomentemos los vínculos de compañerismo que generan un arraigo en nuestro corazón y un sentido a nuestra propia vida.

No solo la amistad profunda nutre la resiliencia, también los vínculos de colaboración en cualquiera de sus formas. Y actualmente, también podemos elevar nuestra resiliencia a través del desarrollo de vínculos online.

Por ejemplo, muchas personas comparten a través de sus redes sociales frases de autores célebres o imágenes de inspiración que evocan sensaciones agradables. Este es solo un ejemplo de cómo podemos hacer un uso humano y constructivo de las tecnologías.

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Consejos de resiliencia

Puede resultarnos muy incómodo mirar en el interior de nuestra propia conciencia. A veces, puede darnos incluso pereza. Sin embargo, debemos buscar ese equilibrio de vivir en contacto con el exterior pero también, con la interioridad que aporta la intimidad. Las personas que viven permanentemente ocupadas evitan centrarse en sí mismas, huyen de preocupaciones que permanecen adormecidas como consecuencia de lo inmediato.

Sin embargo, los problemas afloran en algún momento. Por ejemplo, suelen cobrar fuerza en verano cuando ante la ausencia de las ocupaciones habituales, surge la verdad del ser. Existen rutinas sencillas que fomentan la introspección, por ejemplo, practicar ejercicios de relajación, escribir un diario y dar paseos.

Objetivos realistas y alcanzables

No es cierto que en la vida vamos a lograr todo aquellos que nos proponemos. De hecho, lo ideal es que aprendamos a establecer objetivos realistas, concretos, específicos y temporales. Para que el peso de un objetivo sea una ilusión y no una sobrecarga imposible de asumir. Para desarrollar tu resiliencia, te propongo marcarte metas concretas cada semana. Esto te ayudará a vivir más centrado en el ahora y menos en el mañana.

Contribuye al bienestar de los demás

Es muy recomendable que colabores para construir el bienestar de los demás. Que tus acciones sean una semilla para el bien común en un entorno tan individualista. El universo es tu hogar. Cuídalo como tu propia casa. Y trata a tus semejantes con el respeto que quieres recibir por parte de los demás.

Cómo elevar la resiliencia para ser feliz

Observa tu resiliencia infantil

Desde la perspectiva adulta, podemos comprobar cómo, cuando éramos niños, superábamos grandes obstáculos en nuestro día a día. Por ejemplo, cualquier bebé que aprende a caminar supera caídas y se levanta nuevamente con éxito.

Juega con la vida como si esta fuese tu mejor amiga, diviértete como cuando eras un niño y potenciabas cada minuto con el corazón y tu mente. Sueña con todo aquello que está por venir y crea un universo infinito de posibilidades a partir de las decisiones más simples. Reconoce tus límites y descansa. Esto te ayudará a retomar el impulso desde una perspectiva diferente.

Durante el verano, tómate la vida con otro ritmo, eleva el tiempo en contacto con la naturaleza, siente tus pies descalzos en contacto con la arena de la playa, observa el cielo estrellado… Todo esto también te hace ser más resiliente al observar las maravillas que te rodean.