Eliminar los tics nerviosos
Parpadear constantemente, realizar alguna mueca, carraspeos constantes de garganta… son muchos y diferentes los modos en los que los tics nerviosos se manifiestan. La causa que provoca los tics no se conoce bien, pero sí se sabe que hay aspectos que los empeoras, como pueden ser la ansiedad o el estrés, e incluso ciertas deficiencias nutricionales, como la falta de magnesio.

Dado que tienen un gran componente nervioso, casi dos tercios de la población tiene o ha tenido algún tic nervioso que, normalmente, desaparece una vez que se termina la causa que originaba el estrés o la ansiedad.

Sin embargo, existe un tercio de la población que sufre tics de forma continua, tics que normalmente empezaron en la niñez. En este momento aparecieron por repetición de algún gesto con demasiada frecuencia, o por imitación y, sin que el niño se diera cuenta, se transformaron en un hábito. Esto se une al hecho de que puede darse el caso de que tanto padres como profesores puedan exigir al niño que deje de hacer los gestos o que los compañeros de clase se rían de ellos, lo cual genera en los niños mayor ansiedad, lo que se traduce en una intensificación de los tics.

Para eliminar los tics una buena técnica es observarse en el espejo para ser consciente de los movimientos que realizamos y cuándo adquieren más intensidad. De este modo, tendremos conciencia de un acto automático, lo que nos hará más sencillo enfrentarnos a él.

Si con esto no solucionamos el problema, lo mejor es acudir al psicólogo, ya que han demostrado ser muy eficaces las terapias cognitivo-conductuales en la eliminación de los tics. Aparte de ello, dado su origen nervioso, obtendremos grandes beneficios realizando diferentes técnicas de relajación que nos ayudarán, si no a eliminarnos, sí a controlarlos en gran medida.