Embarazos psicológicos
En algunas mujeres el deseo de tener un hijo es tan intenso que las lleva a creer que están embarazadas sin estarlo, es decir, a sufrir lo que se conoce como un embarazo psicológico o Síndrome de Rapunzel utópico. Esta patología no se limita a la creencia por parte de la mujer del hecho de estar embarazada, sino que además presenta la mayoría de los síntomas que acompañan a un embarazo auténtico.

Lo más habitual es que este tipo de embarazos se dé en las mujeres, aunque también se han descrito casos de hombres que lo han sufrido y es muy común también en animales como los perros.

Normalmente esta patología se da en aquellos casos en que la mujer, por mucho que lo desee, no puede quedarse embarazada, como en casos de infertilidad. Este trastorno puede, en muchas ocasiones, encubrir un cuadro depresivo padecido por la mujer debido a esa imposibilidad de quedarse embarazada.

También se da en el caso de mujeres muy dependientes de su pareja, en la creencia de que la llegada de un hijo les garantizará la imposibilidad de abandono o, si la pareja está atravesando momentos difíciles, si la mujer ve el embarazo como una posible solución a los problemas de pareja. En todos estos casos la idea de quedarse embarazada se vuelve obsesiva, obsesión que da lugar a la aparición del embarazo psicológico.

Estas mujeres presentan, durante unos nueve meses, alteraciones del ciclo menstrual, así como un aumento del volumen abdominal parecido al que se da en las embarazadas. Las náuseas y vómitos suelen estar presentes también en este cuadro clínico, así como modificaciones en las glándulas mamarias que las lleva a producir leche y calostro. La sensación de estar embarazada es tan real que estas mujeres llegan a tener sensaciones subjetivas de movimientos del feto dentro de su vientre.