Emociones que produce la televisión
Hoy día, la televisión es una de las formas de entretenimiento más demandadas por el público en tanto que se trata de un servicio muy económico en tiempos de crisis. Sin embargo, muchas personas adoptan directamente el rol de espectadoras la mayor parte del día, es decir, quedan como sujetos pasivos. En cambio, la felicidad está de la mano de la actividad, de la creatividad que te produce sentir la libertad de hacer aquello que de verdad deseas.

Pues bien, la televisión produce una emoción u otra dependiendo de muchos factores. Por una parte, del tiempo que pasas frente a la pequeña pantalla. En este sentido, estar muchas horas viendo la tele te hace sentir apático y también, tener una gran pereza. Por el contrario, disfrutar únicamente de tu programa favorito te hace sentir ese momento como un auténtico placer para poder desconectar de las preocupaciones.

Por otra parte, las emociones también cambian en función del tipo de contenidos que eliges. No tiene nada que ver disfrutar de una película que ofrece valores positivos y que te entretiene que ver un programa en el que la polémica es el motor de fondo y en donde a veces, las personas son tratadas como si fuesen objetos.

Hay contenidos de televisión que te relajan mientras que otros te ofrecen una visión muy negativa y bastante destructiva del ser humano. Hoy día, cuando existen más cadenas que nunca para elegir el contenido que mejor se adapte a tus gustos y a tus preferencias, no pierdas la libertad de hacer uso del mando a distancia según te convenga. Pero especialmente, ten un horario limitado para encender la tele porque lo importante es que estés conectado a la vida. Desde un punto de vista positivo, la televisión también te permite compartir planes en familia, como por ejemplo, disfrutar de una sesión de cine en casa un viernes por la noche.