Emociones que producen cansancio
Las emociones no son una entidad física sino abstracta en tanto que nadie puede ver el color de la esperanza. Sin embargo, de una forma metafórica, todos asociamos esta emoción con el color verde. Un tono alegre que nos da fuerza y vitalidad. Por el contrario, la desesperación se asocia más con el color negro y oscuro de la muerte. Damos color incluso a las emociones, sencillamente, porque estamos acostumbrados a manejarnos con los objetos del mundo material, nos gusta situarnos y saber cómo es el entorno que nos rodea.

Sin embargo, la realidad es que las emociones también producen un efecto a nivel físico. Por ejemplo, algunos sentimientos como la tristeza vivida en grado extremo, producen cansancio físico. Esta es una de las razones por las que un enfermo de depresión siente tanta pereza a la hora de dar cualquier paso, por pequeño que sea. El enfermo tiene tal sensación de vacío que en cierto modo, camina con una piedra gigante sobre su espalda.

La tristeza nos encierra en nosotros mismos, nos impide ir más allá para ver las cosas bonitas que suceden en la vida. Existen otros sentimientos, por el contrario, que nos liberan. Así sucede con el buen humor, con la alegría, la amistad, el gozo, la ilusión, la paz interior… Dichos sentimientos se convierten en la mejor medicina del espíritu y nos dan fuerza para seguir luchando y afrontando el presente con optimismo. De hecho, el optimismo es otro ejemplo de cómo a veces, con nuestra actitud podemos sumar calidad a los días, o restar, como sucede en el caso de la negatividad.

Las emociones forman parte de la vida y con el paso de los años, podemos aprender a dominar mejor todo aquello que sentimos para no ser víctimas de nuestros impulsos, ni de la falta de racionalidad.