Empieza a pensar en positivo
Son muchas los momentos en que no nos sentimos satisfechos con nuestra vida. No nos gusta el lugar donde vivimos, el trabajo que tenemos, no estamos satisfechos con nuestra vida familiar, nos sentimos frustrados, enojados con nosotros mismos y con las circunstancias que nos ha tocado vivir y, sin darnos cuenta, nos instalamos en la queja.

La queja hace que siempre estemos hablando en negativo de todo lo que nos rodea y entramos así en un círculo vicioso de queja, negatividad y victimismo que no sólo nos amarga la existencia, sino que además nos va a impedir realizar cualquier cambio tendente a mejorar nuestra situación, pues consideraremos la posibilidad del fracaso sin ni siquiera haberlo intentado.

Esto se debe a que nuestras acciones siguen a nuestros pensamientos, y si pensamos que no somos capaces, que no merece la pena intentarlo o que nunca podremos conseguirlo, nuestras acciones irán tendentes a rectificar nuestros pensamientos.

Para evitar esto, dar el primer paso para cambiar nuestra vida y ser más felices, es importante que comencemos a pensar en positivo. Para ello, lo primero que tenemos que hacer es dejar de hablar en negativo. Cada vez que nos sorprendamos a nosotros mismos diciendo que no podemos, debemos pararnos y reformular el pensamiento en positivo, “yo puedo”, o preguntarnos a nosotros mismos ¿Por qué no puedo lograrlo? A continuación, debes sustituir las afirmaciones negativas por positivas.

Repítete a ti mismo que sí puedes, que tienes la capacidad y las habilidades necesarias para lograrlo. Recuerda que el hecho de no lograr algo en el pasado no supone que no puedas hacerlo en el futuro.

Debes además rodearte de influencias positivas: Personas positivas, fotos o frases que te resulten motivadoras… de ese modo, te resultará mucho más sencillo ser positivo.

Finalmente, no olvides felicitarte por tus logros, por pequeños que sean. Recuerda que el camino más largo empieza por un solo paso.