En tu vida, mandas tú
Muchas personas viven a la deriva, dejándose llevar por pura inercia por los acontecimientos externos. En momentos muy puntuales de la vida esa situación es muy real, como por ejemplo, cuando se produce una catástrofe que desborda la capacidad de respuesta humana. También se puede tener la sensación de estar a la deriva al inicio de una ruptura sentimental inesperada, después de un despido imprevisto en el trabajo o ante la enfermedad de un ser querido. Más allá de momentos y de circunstancias muy puntuales, recuerda que en tu vida mandas tú y por tanto, está en tus manos tomar las decisiones adecuadas en cada momento. Este modo de pensar te empodera, te hace más fuerte porque no te permite poner excusas, ni acomodarte en la queja a la hora de vivir. En tu vida mandas tú, por tanto, ha llegado el momento de hacer cambios para vivir mejor y tener un 2013 más próspero, más gratificante y feliz.

Si nunca haces nada por cambiar, entonces, seguirás en el mismo punto. Pero en cambio, las personas verdaderamente inquietas son aquellas que luchan por superarse a sí mismas siendo conscientes de que el mundo interior es un potencial infinito para crecer como persona, y tener más sabiduría vital.

En tu vida mandas tú, no manda tu pareja, ni tu madre, ni tu hijo. Por tanto, aprende a marcar también límites a aquellos que se exceden en sus responsabilidades y pierden de vista que tú sabes cuidar perfectamente de ti mismo aunque compartas la vida con otras personas. Existen sueños individuales que solo te afectan a ti y que está en tus manos, luchar por ellos, o tirarlos a la basura.

En tu vida mandas tú porque eres lo suficientemente inteligente como para saber qué quieres y dónde quieres estar. Ha llegado el momento de abrir los ojos para mirar a la vida de frente.