Enganchados a facebook
Las redes sociales son ya una prolongación de la propia vida, viendo incluso, que personas de todas las edades forman ya parte de este universo virtual. En este sentido, incluso las personas mayores se han animado a realizar un curso de informática después de la jubilación para aprender a manejar el ordenador y navegar por internet. Pues bien, facebook es un instrumento excelente cuando se hace un uso adecuado del mismo.

Dicho uso implica entender que no tiene nada que ver hace un plan con una persona, poder reírte con ella, recordar viejos tiempos, darle un abrazo, en definitiva, vivir la magia del tú a tú, con dejar un comentario (por perfecto que sea) en el muro de un amigo.

Para empezar, el peligro de facebook es que la noción de intimidad está cambiando de una forma, a veces, preocupante. Y es que, para empezar, muchas personas asocian de forma equivocada el número de amigos que tienen en facebook con su nivel de prestigio social o su nivel de popularidad. Evidentemente, nadie puede basar su autoestima o su concepto interior en algo tan efímero y artificial. De hecho, para tener relaciones verdaderas con las personas es esencial apostar por la autenticidad, y teniendo en cuenta que el tiempo es limitado, el destino te muestra que es imposible tener cincuenta mejores amigos.

Facebook es una herramienta excelente para poder contactar con aquellos amigos que viven muy lejos de tu ciudad, también puedes hacer un uso profesional de esta red social y orientarte a hacer nuevos contactos. Pero en cualquier caso, debes limitar el uso de facebook en caso de que empieces a notar que tienes una dependencia. Es decir, que te sientes mal y ansioso en caso de que no hayas podido consultar las novedades en dos días. No dejes que el universo virtual te aleje de tu propia vida.