Enseñar inteligencia emocional a los niños
La inteligencia emocional es un concepto relativamente nuevo. Nunca hasta ahora se ha dado tanta importancia al papel que juegan nuestras emociones en nuestra vida y muchos expertos coinciden en que debería ser incluso una asignatura que se impartiera en los colegios, ya que desarrollar nuestra inteligencia emocional nos ayuda a construir relaciones más equitativas, sanas y positivas, ser más felices, lograr nuestros objetivos y sentirnos mejor con nosotros mismos.

Aunque hoy por hoy aún no es una asignatura, los psicólogos consideran que es importante enseñar inteligencia emocional a los niños. De este modo, desarrollarán su autoestima de forma más sana y el respeto, tanto por ellos mismos como por los demás. También aprenderán a respetar los límites y a establecerlos ellos mismos, lo que mejora en gran medida sus relaciones sociales.

Aprender inteligencia emocional también les ayudará a conocer sus emociones, manejarlas, y expresarlas de forma que no resulte negativa para ellos.

También aprenden a solucionar sus problemas de la forma más adecuada, utilizando tanto la experiencia como la creatividad. De este modo, no se hundirán ante el primer obstáculo o problema con el que se enfrenten, sino buscarán el modo de superarlo.

Existen ejercicios que pueden ayudarnos a enseñar inteligencia emocional a nuestros hijos. Las más importantes son aquellas que les van a permitir identificar sus emociones, para, de ese modo, controlarlas y gestionarlas mejor. Para ello podemos:

– Pedirles que pinten caras que expresen emociones como tristeza, enfado o alegría (serán más básicas cuanto menor sea el niño) o pintarlas nosotros y pedir al niño que las identifique.

– Ponernos delante del espejo e imitar con el niño expresiones que re representen las distintas emociones que podemos sentir.

En este y otros ejercicios explicaremos al niño que existen distintos tipos de emociones y que todos las sentimos.