¿Eres lo que tienes?
¿Eres lo que tienes? Existe una pregunta que no es nada fácil de responder: ¿Quién eres? Esta cuestión remite a la identidad más profunda. Pues bien, existen personas que basan su identidad en aquello que tienen. Se miden en función de sus posesiones. ¿Qué sucede en ese caso? Que ante un problema económico o en caso de pobreza, su sensación de valía personal también decae.

Es muy fácil identificar a aquellas personas que se miden por el tener. Son aquellos que constantemente hacen referencia a todo lo que tienen, en sus conversaciones describen con todo el destalle la casa lujosa en la que viven, el trabajo de prestigio que disfrutan, las vacaciones de verano inolvidables… Es decir, no existen referencias a la intimidad, a las creencias, a los valores… Muchas veces, la importancia del tener también se muestra en la amistad. Por ejemplo, alguien que mide su valor en base a la sensación de pertenencia también enfatizará con orgullo su amistad con una persona que ocupa un cargo importante en una empresa o a nivel social.

Una persona no se reduce al tener. Es importante tenerlo claro para no confundir los términos e identificar ser y poseer. En tu día a día, debes alimentar el ser, tomar mayor conciencia de ti mismo, poner en práctica la capacidad de introspección, aprende a quererte tal y como eres… Lo demás, es secundario.

Está claro que debes sentirte afortunado por aquello que tienes, disfrutarlo y valorarlo. De hecho, los bienes materiales también son esenciales para el desarrollo completo de una persona. Y es que, cualquier ser humano debe tener sus necesidades básicas cubiertas. Pero nunca debes reducir tu valor a aquello que tienes. Porque eres mucho más que eso. Eres una persona inteligente, con inquietudes, cualidades positivas… En esencia, eres alguien, único e irrepetible.