Errores de distorsión cognitiva que dan lugar a malas interpretaciones
En muchas ocasiones, filtramos la realidad a través de un punto de vista parcial. Esto es lo que ocurre cuando tomamos el todo por la parte. Un error habitual de distorsión cognitiva surge a partir de una interpretación de la realidad de carácter absoluto. A partir de términos como “siempre”, “todo”, “nunca” o “nada” descubrimos que no hay excepciones a la norma. Cuando la realidad es que la vida sí está llena de excepciones.

Buscar culpables externos

Muchas personas también permanecen estancadas en su situación porque en lugar de asumir su parte de responsabilidad en su propia historia, buscan culpables en agentes externos como el destino o los otros. Las personas que tienen esta actitud tienen un discurso muy pesimista, además de vivir cargando un montón de reproches, que en muchos casos, carecen de objetividad.

El discuso del debería

Todos tenemos discursos internos que hemos interiorizado con tal arraigo que llega un momento en el que hemos convertido estas ideas en hábito. Una creencia irracional es la de creer que la vida debería ser un camino sencillo y libre de problemas.

Errores de distorsión cognitiva que dan lugar a malas interpretaciones

Jugar a ser adivino del pensamiento ajeno

Esta idea puede interpretarse en dos direcciones. Por un lado, podemos frustrarnos porque esperamos que los demás adivinen cómo nos sentimos a partir de nuestras propias actitudes sin que tengamos que dar el paso de exteriorizar nuestro mundo emocional. También puede darse la situación contraria. Así ocurre cuando convertimos hipótesis y supuestos en verdades absolutas por hacer lecturas del pensamiento ajeno (que son imposibles de hacer).

Epicteto afirma: “Lo que perturba a los hombres no son precisamente las cosas, sino la opinión que de ellas se forma”. Un mensaje que nos invita a reflexionar sobre cómo en muchos casos, el nudo por desenredar está en la mente y no en la realidad misma.