Errores que cometemos al tomar antidepresivos y ansiolíticos
A lo largo de nuestra vida podemos sufrir situaciones que generen en nosotros sentimientos depresivos o una gran ansiedad que no sabemos cómo manejar. En estos casos, si el médico o el psiquiatra lo consideran necesario, nos recetará antidepresivos y ansiolíticos que nos ayuden, junto con la psicoterapia, a superar dichos momentos. Aunque el médico nos indicará la como tomarlos, muchas veces no nos resultan tan efectivos como deberían porque cometemos una serie de errores al seguir dicho tratamiento:

– Abandonarlo antes de tiempo: Tanto los antidepresivos como los ansiolíticos tardan un tiempo en hacer efecto, lo que hace que, al no ver mejoría, decidamos suspender nosotros la toma de los mismos porque no dan resultado, cuando deberemos realizarlo, como mínimo durante dos o tres meses para comprobar la efectividad del mismo. También es habitual, cuando notamos cómo nuestro ánimo mejora o cómo la ansiedad desaparece, dejar de tomar los medicamentos por nuestra cuenta.

En ningún caso debemos hacer esto, ya que se deben seguir unas pautas al retirar tanto los antidepresivos como los ansiolíticos, para evitar un efecto rebote y que se produzca una recaída en los síntomas.

– Modificar la dosis: Sobre todo al principio, al no notar mejoría, muchas personas deciden aumentar la dosis o, si notan muchos efectos secundarios, reducirla sin antes pedir consejo al médico. Esto, además de impedir que el tratamiento surta efecto, nos puede traer complicaciones en caso de sobredosis.

– Repetir o prolongar el tratamiento por nuestra cuenta: Los antidepresivos y, sobre todo los ansiolíticos, pueden provocar adicción si los tomamos demasiado tiempo y sin seguir las pautas correctas prescritas por el especialista.

Por ello, es importante, a la hora de tomar estos medicamentos, seguir las dosis establecidas, tener paciencia hasta ver los efectos y consultar con nuestro médico si notamos grandes efectos secundarios para un cambio en la medicación.