¿Es difícil ser feliz?
Existen libros de autoayuda que envían el mensaje al lector de que la felicidad es algo relativamente sencillo de conseguir a partir de la propia actitud. Y es cierto que con frecuencia, los seres humanos tenemos la capacidad de complicar lo sencillo alejando de este modo la felicidad inmediata.

La filosofía existencial

Sin embargo, creo que alguna dificultad habrá en ese arte tan apasionante de la felicidad, cuando la búsqueda de la plenitud interior ha sido uno de los ejes centrales desde el punto de vista antropológico en la historia de la filosofía. En ocasiones, nos resulta difícil conciliar la felicidad teórica con la práctica puesto que no siempre es fácil adaptar las expectativas personales al plano de la realidad.

¿Es difícil ser feliz? Una pregunta tan sencilla tendría respuestas de todo tipo de acuerdo a la subjetividad de cada persona pero también, en función del estado de ánimo. En un momento de alegría, sentimos que todo fluye de un modo más sencillo que cuando atravesamos una etapa de malestar.

El ser humano tiene una gran fortaleza como muestra su capacidad de superación personal pero también, es un ser vulnerable. Una de las dificultades de la felicidad es que su conquista no es definitiva, es decir, cada persona debe luchar por alcanzar esta meta cada día. Pudiendo sumar la contradicción de que aquello que en algún momento hizo feliz al sujeto, ya no le produce la misma satisfacción en el presente.

¿Es difícil ser feliz?

Convertir la dificultad en un estímulo

En el camino hacia la felicidad existen obstáculos evidentes: los miedos, las luchas interiores, el sufrimiento, la soledad… Es importante convertir las dificultades en un estímulo de crecimiento personal porque cada día debemos recordarnos a nosotros mismos que la felicidad no es un punto de llegada sino un proceso de autoconocimiento constante.