Es el momento de limpiar tu interior
Con la llegada de la primavera, todo parece inundarse de luz y de la vida que vuelve con fuerza del letargo del invierno. El calor y la luz nos impulsan a abrir las ventanas de casa, dejando que el aire nuevo y fresco renueve el aire del interior. Este gesto que hacemos con nuestras casas también podemos hacerlo con nuestro interior, ya que no hay mejor momento para renovarnos interiormente y eliminar lo que nos sobra.

Si nos paramos a pensar, nos damos cuenta de que dentro de nuestra mente guardamos un montón de cosas que ya no nos sirven, como viejas creencias acerca de nosotros y de los demás, listas de “deberías” que sólo nos causan angustia y ansiedad, afán de perfeccionismo, miedos, fobias, resentimientos, hechos del pasado que no conseguimos olvidar, pensamientos limitantes, etc.

Todo ello hecho un revoltijo y guardado de cualquier manera en los cajones y armarios de nuestra mente, mezclado con las cosas que sí son realmente útiles pero que, en todo ese caos, nos resulta casi imposible encontrar.

Cuando entramos en una habitación desordenada, nos sentimos angustiados. Comenzamos a ordenarla y, cuando finalmente nos vemos libres de todo lo que sobraba, nos sentimos bien, equilibrados y tranquilos. Esta es la misma sensación que nos invade cuando ordenamos nuestro interior, liberando nuestra mente y nuestra vida de todo aquello que nos sobra y quedándonos con aquello que es realmente valioso, lo que realmente queremos.

¿Cómo hacer esta limpieza? Al igual que en casa, deberemos ir cajón por cajón, eligiendo aquello que nos es válido y que queremos conservar y tirando lo que no nos sirve. Así actuaremos con el armario del pasado, el de la autoestima, el de la nuestras relaciones personales, el trabajo, las emociones, los comportamientos propios o ajenos que nos hacen daño, etc, uno a uno hasta lograr una limpieza total.