Es imposible romper una relación sin herir
Siempre se habla de la utopía de romper una relación de pareja sin herir al otro. Se trata de una utopía porque es totalmente imposible lograr este objetivo. El único modo de no herir es que no hubiese amor, es decir, que existiera indiferencia mutua. Pero cuando alguien está enamorado y recibe el mensaje claro, efectivo y directo al corazón de “no quiero seguir contigo”, es inevitable sufrir decepción, sentir las heridas y descubrir que el desamor, a veces, tiene tantos síntomas como una enfermedad.

Lo único que se puede hacer al romper una relación es actuar de un modo honesto y coherente hacia uno mismo y también, hacia el otro. Por ejemplo, la sinceridad de abrir el corazón y no engañar al otro es admirable. Aunque al dar este paso, seas consciente de que puede sufrir la persona que está a tu lado pero en cambio, sufriría mucho más en caso de prolongar en el tiempo esa situación artificial.

Por otra parte, a la hora de exteriorizar la ruptura también es mejor hacerlo cara a cara en base a la dignidad del otro ser humano. Algunas personas se dejan llevar por la cobardía de cortar una historia a través de correo electrónico o de un mensaje de texto. De este modo, aquel que recibe el mensaje se siente humillado e infravalorado. En este caso, la ruptura duele mucho más todavía pero la rabia que surge del momento es muy sana para hacer frente al dolor y empezar de nuevo la vida en soledad.

Además, en una ruptura también es posible evitar algunos datos para decir, simplemente, los importantes. Por otro lado, al romper una relación también debes estar preparado y mentalizado para que la otra persona no quiera tener amistad contigo, al menos de momento. El dolor es inevitable en una ruptura pero por suerte, se cura.