Es mejor dar que recibir
En la vida es importante dar y poder compartir con los demás lo mejor de uno mismo. A veces, se tiene la sensación de que hay que dar y recibir a partes iguales. O incluso, se tiene la idea equivocada de que eres más feliz cuando recibes que cuando das. En general, esto no es así, disfruta mucho más la persona que ama más, quien más se entrega, quien más se esfuerza por sorprender al otro ya sea en el ámbito de la pareja o de la amistad.

Por supuesto, que la reciprocidad es importante, pero no al precio de renunciar al propio modo de ser. Es decir, hay gente que por carácter, prefiere sorprender a la otra persona, elegir el mejor regalo para el día de su cumpleaños, propone planes con frecuencia para disfrutar en el tiempo de ocio… Es mejor dar que recibir ya que en la medida que das te colocas en un rol activo de tu propia vida, es decir, no te pones a la expectativa de lo que pueda suceder. Al revés, intentas construir, mejorar y fortalecer una relación gracias a tu ilusión.

Por otra parte, el hecho de que es mejor dar que recibir se muestra en que realizar una actividad de voluntariado es tan gratificante para el alma humana, que muchos expertos recomiendan esta iniciativa a personas que están en depresión. En general, en la medida en que tú das, te sientes tan bien que eso, a su vez, te hace recibir mucho.

La Navidad es un tiempo de pensar en los demás. Yo hoy te propongo que guardes este espíritu navideño también para otras épocas del calendario como el verano o la primavera. Anímate a transformar la vida de otras personas, disfruta del presente y sé feliz porque se trata de un reto alcanzable.