¿Es mi hijo superdotado?
Normalmente nos imaginamos al niño superdotado como un pequeño Einstein que lee libros complicadísimos con pocos años de edad y que saca todo sobresalientes. Sin embargo, por muy sorprendente que parezca, es frecuente encontrar niños superdotados que sufren fracaso escolar.

Por otra parte, algunos padres piensan que diagnosticar a un niño como superdotado le va a traer problemas, pero la realidad es la contraria. El niño se siente diferente, pero no sabe por qué, y el conocer la razón de ello le aliviará y le ayudará a mantener su autoestima alta y a adquirir mayor seguridad en sí mismo.

Esto no significa que todos los niños que sufren fracaso escolar o se aburran en la escuela sean superdotados. De hecho, sólo lo son el 5% de los niños. Pero ¿cómo podemos saber si nuestro hijo lo es?

Si un niño es superdotado presentará los siguientes signos:

– El niño aprende a hablar antes y/o se expresa con construcciones gramaticales complejas para su edad.

– Gatea antes de cumplir el primer año y muestra una buena motricidad fina (para coger el lápiz, cortar con las tijeras, etc. )

– Tiene mucha facilidad para aprender y muestra mucho interés por todo lo que le rodea, además de aprender habilidades por sí solo.

– Tiene una gran creatividad.

Si nuestro hijo muestra todos o algunos de estos rasgos, podremos pedir al Servicio de Atención Temprana o al de Orientación Psicológica de la escuela donde acude el niño que haga un diagnóstico de supertdotación intelectual, aunque deberemos tener en cuenta que no será válido hasta que el niño haya cumplido tres años de edad.
 
Si finalmente nuestro hijo es diagnosticado como superdotado, no deberemos asustarnos, sino informarnos para saber dar respuesta a las necesidades del niño y tomar las medidas necesarias para potenciar su capacidad y favorecer el desarrollo equilibrado tanto intelectual como emocional de nuestro hijo.