Hablar solos
Si hay un comportamiento que se identifica con la posibilidad de sufrir un trastorno mental se trata sin duda del hecho de hablar solo. “Los que hablan solos están locos”, nos decían. Sin embargo, nada más lejos de la verdad, ya que los psiquiatras afirman que es un hábito que todos hemos practicado alguna vez, y se identifica con lo que se conoce como pensar en voz alta, es decir, expresar a viva voz lo que estamos pensando.

Muchas personas, sobre todo si viven solas, tienen la costumbre de hablar a solas en voz alta, normalmente para expresar un razonamiento que sigue al curso del pensamiento que la persona está teniendo en ese momento. A nosotros nos puede parecer una frase dicha aleatoriamente, pero no es así, ya que es totalmente congruente con el pensamiento del hablante.

El hecho de que este comportamiento es natural al ser humano lo podemos observar si nos damos cuenta de que es un hábito que los niños practican con mucha frecuencia. Mientras juegan, los niños suelen narrar lo que están haciendo, incluso aunque estén solos, para de ese modo fijar el lenguaje que están aprendiendo. También pueden utilizar el soliloquio para paliar la soledad, como en el caso de los amigos imaginarios, pero en este caso no es hablar solo propiamente, ya que el niño tiene un interlocutor, aunque nosotros no podamos percibirlo.

¿Cuándo debemos preocuparnos por este comportamiento? Cuando va acompañado de comportamientos incoherentes o repetitivos, como la persona que habla a solas mientras se mece adelante y atrás o cuando el monólogo se acompaña de comportamientos incoherentes. También deberemos preocuparnos cuando la conducta deje de ser anecdótico y se vuelva algo habitual, acompañado de comportamientos más o menos extravagantes. En estos casos podemos estar ante patologías como la esquizofrenia o la demencia, y será necesario el diagnóstico de un especialista para determinar la existencia de las mismas.