Escribe una carta para ti
Una carta siempre es una forma de comunicación importante entre dos personas. Sin embargo, tú puedes ser el emisor y el receptor de una carta especial en tu vida. Esa que te aporte energía, vitalidad y magia. Para ello, puedes dividir tu misiva en tres apartados. En el primer apartado, analiza con objetividad cómo ha sido tu vida hasta ahora, cuáles han sido los momentos más importantes para ti, qué es lo que más recuerdas de los años recorridos…

Una vez que tengas preparado este apartado, puedes pasar al siguiente paso. En la segunda sección de tu carta, analiza cómo te hubiese gustado que fuera tu vida en realidad, es decir, siéntete libre para contarte la historia que de verdad hubieras querido vivir. Por ejemplo si sufriste mucho en tu adolescencia, puedes contarte a ti mismo, que hubieses cambiado esa etapa por otra más plena.

En cierto modo, tu visión de la vida también puede cambiar en la medida que te animas a contarte una historia diferente a ti mismo. Para finalizar, en el tercer apartado, céntrate en el futuro, es decir, escribe directamente qué es lo que tú vas a darle a la vida en el próximo año y qué esperas tú de la misma en los próximos doce meses. El hecho de poner por escrito aquello que deseas, no significa que se vaya a cumplir, pero al menos, ya estás receptivo para lograr este objetivo porque la actitud es importante.

Una vez que tengas preparada la carta, guárdala en un sobre cerrado y ábrela dentro de doce meses. Se trata de un ejercicio de autoconocimiento que puede ayudarte a conectar mejor con tu mundo interior. Pero a la vez, se trata de un ejercicio que te ayuda a soñar, a transformar lo negativo en positivo y te permite evolucionar en el camino de la vida.