¿Escuchar a Mozart nos hace más inteligentes? El efecto Mozart
Se conoce con el nombre de Efecto Mozart a los distintos efectos que produce en nuestro cerebro escuchar las melodías escritas por W.A. Mozart, El efecto más conocido, que se puso de moda a partir de 1990 es la posibilidad de incrementar la inteligencia de los niños, pero también algunos estudios han demostrado que puede tener otros beneficios como atenuar los efectos del Alzheimer o ayudarnos a rebajar el nivel de estrés y a aumentar nuestra concentración o nuestra creatividad.

La música de Mozart se utiliza, por ello, en lugares como hospitales, quirófanos, o en bibliotecas e incluso en fábricas. Aunque toda la música clásica tiene un efecto relajante en el organismo, se cree que los beneficios concretos que produce sus obras se deben a las ppm (pulsaciones por minuto) tan especiales que tienen las obras de Mozart.

Esto se se traduce en unas ondas sonoras que se repiten regularmente pero no demasiado cerca unas de otras, a través de la pieza musical. Esto hace que se activen las áreas del cerebro especialmente involucradas con las emociones, la coordinación motora y la visión, lo cual se traduce en otro efecto conocido de esta música, como es la mejora de la inteligencia espacial.

Los beneficios de la música del compositor alemán no se quedan tan sólo en los humanos, sino que en diferentes estudios realizados con ratas también estas aumentaron su capacidad de aprendizaje y mostraron una notable mejora al realizar los distintos experimentos.

Según se desprende de los distintos estudios realizados, parece que la pieza de Mozart que más efecto produce en nuestro cerebro es la sonata para dos pianos K448, de la que se dice que puede tener efectos beneficiosos incluso en casos de epilepsia, ya que se demostró que tras escucharla el cerebro presenta un estado de relajación mayor que si el sujeto permanece en silencio sin escuchar nada.