Espectrofobia, miedo a los fantasmas
En principio puede resultar curioso que exista la espectrofobia como tal, es decir, el miedo a los fantasmas, ya que su existencia no ha sido probada científicamente. Pero es que la espectrofobia no se limita tan sólo a tener miedo de poder ver una aparición o un fantasma, sino que consiste en un miedo irracional que sienten cuando leen o escuchan historias de fantasmas o ven películas referidas a los mismos.

Todos experimentamos miedo cuando escuchamos, leemos o vemos alguna de estas historias, pero normalmente este desaparece una vez que dejamos de hacerlo. En el caso de estas personas, por el contrario, el grado de ansiedad se eleva hasta el punto de que no pueden tolerar verlas o escucharlas y a veces ni siquiera la idea de hacerlo.

Tienen además tanto miedo a poder ver o toparse con un fantasma que muchas toman medidas para evitar hacerlo, como dormir con las luces encendidas o no pasear por lugares oscuros.

Estas personas saben que su miedo es irracional, pero, aun así, no pueden evitar reaccionar con una alarma excesiva si estando solas en casa escuchan ruidos extraños, ven puertas que se mueven por el viento, etc.
No todas las personas que tienen esta fobia la tratan, ya que en ellas se mezcla tanto el miedo al ridículo porque el terapeuta no comprenda su miedo como el hecho de que, al no interferir en su vida diaria, deciden no tratarla.

El tratamiento de la misma se realiza como en cualquier otra fobia, mediante psicoterapia, aprendiendo técnicas de afrontamiento, ejercicios de relajación, visualización y, si fuera necesario, la medicación. De ese modo, pueden ir haciendo su miedo más tolerable, al menos para reducir su grado de ansiedad ante hechos que desencadenan esta fobia.