Espera más de ti y menos de los demás
Muchas veces, en la vida es difícil encontrar el equilibrio entre los deseos internos y la realidad de tu propia vida. Por ejemplo, existen personas que están pasando un momento de soledad y echan de menos tener gente con la que poder salir y disfrutar de buenos momentos. La vida, casi siempre, te obliga a aprender que tienes que esperar más de ti mismo, porque tú eres esa persona que está a tu lado y te acompaña siempre, tu punto de apoyo vital en cualquier circunstancia. Sin embargo, de forma inversa, es mejor aprender a esperar menos de los demás para que cuando te den algo, sepas valorarlo y sorprenderte, en vez de darlo por hecho.

Esperar más de ti mismo y menos de los demás también te ayuda a entender que no puedes poner tus objetivos vitales en manos de terceros porque nadie tan bien como tú, sabe qué quieres, qué te importa y qué deseas. Por tanto, toma el poder que te da ese grado de conocimiento en positivo para comprometerte de verdad, sin excusas, con tu propia vida y con el deseo que hay dentro de ti, para ser feliz.
Quedar a la espera de lo que hagan los demás te coloca en espectador de tu propia vida, en cambio, cuando tomas las riendas de tu destino tú eres el protagonista único y exclusivo de tu bienestar.

Además, la pérdida forma parte de la vida así que incluso aunque ahora tengas la suerte de contar con gente que te quiere y que te valora de verdad, puede que en algún momento, la situación cambie porque en la vida, las circunstancias evolucionan. Por ello, merece la pena que incluso estando acompañado, seas capaz de esperar más de ti y menos de los demás porque la felicidad siempre se vive en primera persona.