Está bien sentir lo que sientes
Muchas veces, cuando nos sentimos mal, nos da la sensación de que estamos haciendo algo incorrecto y nos sentimos culpables por ello. Todos los libros de autoayuda nos dicen que veamos siempre el lado positivo de la vida, que nos centremos en lo bueno, que seamos optimistas.

Si hablamos con nuestros amigos, la gente nos recomienda un libro que nos haga sentir mejor, que recemos, que nos comparemos con aquellos que están peor que nosotros, o que nos hagamos yoga o terapia y después de todo ello nos queda la sensación de que no tenemos derecho a sentirnos mal y de que, en cierto modo, no nos estamos esforzando lo suficiente en sentirnos bien.

Por supuesto es importante ser positivo e intentar ver todo lo bueno que nos brinda la vida. Pero también hemos de ser realistas y aceptar el hecho de que, a veces, estamos tristes, o deprimidos o no estamos pasando por una buena época y que, en esos momentos, no pasa nada porque nos sintamos mal.

La vida está llena de momentos luminosos, pero también existen momentos en los que nos sentimos solos, tristes o deprimidos y no hay nada malo en ello. Simplemente significa que somos humanos.

Sí es importante no dejarse llevar por la desesperación o la autocompasión, que son emociones negativas que nos harán sentir peor. Pero tampoco debemos rechazar el cómo nos sentimos, porque de ese modo será más difícil superarlo.

Es importante aceptar que a veces la vida se hace cuesta arriba y que existen momentos difíciles que tendremos que superar. En esos momentos, debes confiar en ti mismo, saber que tu puedes salir adelante y no exigirte más de lo que puedes hacer.

Finalmente, es bueno que compartas tus sentimientos con los demás. Sus experiencias y sus consejos pueden ayudarte a vislumbrar la solución, a seguir adelante y, por qué no, a sentirte un poco mejor.