Estancado en el dolor
Una persona está estancada en el dolor cuando permanece quieta en el mismo punto desde una perspectiva emocional. Por ejemplo, alguien que está atravesando un desamor sigue dando vueltas cada día al mismo tema, buscando las posibles causas. Del mismo modo, otra persona que no acepta algo que le ha sucedido también sufre más de lo debido al estrellarse contra un muro. El muro metafórico que representa esas cosas que suceden y que no dependen de la voluntad. Por tanto, son inevitables. Pero la mente, en medio de su necesidad de control, a veces, busca excusas para controlar la situación.

¿A qué te conduce estar estancado en una situación negativa? A prolongar el sufrimiento mucho más de lo debido, a recrearte en tu aparente posición de víctima. Y es que, al final, cada persona también adopta un rol en su vida. Tan negativo es querer ir de salvador cubriendo el vacío de los demás como ser una víctima que necesita de la ayuda mágica de alguien externo para sobrevivir.

Dentro de ti tienes los recursos necesarios para hacer frente al dolor: valentía, capacidad de superación, ilusiones, sueños… Evidentemente, debes dejar que esa parte que está encerrada en ti aflore y salga a la luz. La vida es una aventura que merece la pena al cien por cien, por ello, no pierdas más tiempo del necesario en solucionar situaciones que puedes superar con fuerza de voluntad.

A veces, resulta más cómodo estar quieto en un mismo punto, aunque sea en el punto equivocado que tomar las decisiones adecuadas y hacer el esfuerzo de mejorar. Sin embargo, a largo plazo, tarde o temprano se convierte en una urgencia la necesidad de salir adelante de verdad. Por ello, cuanto más se prolonga este proceso, mayor es también el sufrimiento. Mucho ánimo y lucha siempre.