Estar agotado de ti mismo
Una de las riquezas de lo humano se muestra en la complejidad de sentimientos que muestran una viveza profunda en el corazón. No sólo podemos llegar a estar cansados de la gente en ciertos momentos sino que también, podemos caer en el agotamiento de nosotros mismos. Este síntoma pude ser muy saludable ya que puede suponer el principio del cambio. Por ejemplo, alguien que está harto de su actitud pesimista en el amor, puede empezar a adoptar una actitud diferente. Del mismo modo, alguien que sigue estancado en un desamor, puede dar el paso de luchar por su felicidad. Cuando nos cansamos de nosotros mismos, nos damos cuenta de que tenemos que hacer un cambio para evolucionar.

Situaciones de posible cansancio

Podemos acabar agotados cuando nos hemos obsesionado con un tema que no controlamos. Una obsesión implica convertir en un tema recurrente un asunto que se convierte en una idea fija en el pensamiento.

Podemos terminar hartos de nuestros miedos, inseguridades, manías y defectos. El problema es que algunas personas se quedan paradas, en su sensación de agotamiento como si no pudieran hacer nada por cambiar y evolucionar, cuando en realidad, es posible crecer como persona y avanzar. Puede surgir el cansancio al adoptar el rol de perseguidor y de víctima en la vida.

Estar agotado de ti mismo

Piensa menos en ti

Podemos acabar agotados de nosotros mismos si nos creemos el ombligo del mundo hasta el punto de pensar siempre en uno mismo. En ese caso, empieza a pensar un poco más en los demás, implícate en tu entorno, sal de ti mismo para vaciarte por dentro de todo aquello que no te hace bien. El cansancio es humano pero existe una receta básica como el descanso.