Estereotipos sociales
¿Qué es un estereotipo social? Encasillar a una persona en una imagen determinada cuando en realidad ni siquiera se le conoce. Desde que somos niños y estamos en el colegio tendemos a movernos en base a roles sociales: el popular, el estudioso, el listo, el vago, el gracioso… Sin embargo, una persona es un ser con tal riqueza y con tantos matices que no es positivo quedarnos en una idea cuando podemos dedicar el tiempo con ilusión a conocer a la otra persona y dejar que nos sorprenda tal y como es.

Los estereotipos sociales son todavía más elevados en los pueblos pequeños porque en las ciudades grandes el nivel de desconocimiento es mayor. Es decir, cualquier persona se siente como anónima cuando sale a la calle, en cambio, en un pueblo, todo el mundo te conoce. Además, dentro de dichos estereotipos existen unos que son más positivos que otros. Por ejemplo, aquella persona que se siente sola y marginada sufre mucho, sencillamente, porque nadie merece sentir el vacío a nivel social.

Por otra parte, también es importante tener valentía a la hora de conocer a una persona con un criterio propio, es decir, sin dejarte influir por algo que te hayan dicho los demás. Además, también es básico evitar los chismes, los rumores y los cuentos inventados para aprender a vivir en contacto con la prudencia de potenciar la intimidad en las relaciones. Las costumbre de ir aireando asuntos ajenos no es nada positiva desde un punto de vista emocional, de hecho, es una actitud infantil.

Las personas tienen una gran riqueza y es mejor evitar los estereotipos sociales, entre otras cosas, porque también es una suerte tener a personas muy diferentes a tu alrededor y poder contar con la amistad de todas ellas. ¿Alguna vez has sufrido porque los demás tenían una imagen equivocada de ti?