Estoicismo para la vida
El pensamiento positivo, la actitud asertiva y el afán de superación son ingredientes esenciales en el camino de la vida. Sin embargo, existe un concepto filosófico del que no se habla tanto en los libros de psicología y autoayuda. Un concepto que, desde mi punto de vista, es esencial. El estoicismo para la vida muestra, sencillamente, esa fortaleza emocional necesaria para asumir ciertas situaciones desagradables tal y como son.

Qué es el estoicismo

El estoicismo remite a la necesidad de resistir y soportar la tristeza. Al igual que, desde el punto de vista epicúreo, cualquier persona disfruta de la alegría y el placer. El concepto de estoicismo es esencial porque lo más lógico y natural es que una persona sienta dolor ante aquello que le hace sufrir, experimente tristeza ante una pérdida y cierto desencanto ante una desilusión.

El estoicismo muestra la fortaleza de aquel que desarrolla una capacidad de resistencia a modo de tolerancia a la frustración. Lo que en términos cotidianos podríamos asumir como la capacidad de aceptar que, a veces, “las cosas son así y punto”. Es decir, debemos desarrollar la capacidad de aceptar la tristeza, sin adornos, en toda su desnudez.

Estoicismo para la vida

La desilusión es desagradable

El sentimiento de la desilusión, por ejemplo, es incómodo y desagradable, si lo comparamos con la magia que brota de la ilusión y con la plenitud que experimentamos ante una motivación. Sin embargo, la vida nos enseña que las cosas no siempre son como nosotros deseamos y existen situaciones que rompen claramente con nuestras expectativas.

Creo que en situaciones así, duele todavía más, ignorar la realidad y contarte una historia ficticia a ti mismo que tener la capacidad del sabio estoico que resiste ese dolor porque es así como se cura. La vida nos obliga a ser fuertes. Y no es incompatible desarrollar dicha fortaleza con la necesidad de llorar y sentirte débil.