¿Estoy deprimido o estoy triste?
Distinguir la tristeza de la depresión no es sencillo, lo que hace que muchas personas las confundan, utilizando ambos términos indistintamente para explicar su estado de ánimo. Sin embargo no son lo mismo, ya que la tristeza es un sentimiento normal, mientras que la depresión es una enfermedad. ¿Cómo podemos entonces distinguirlas?

La tristeza es una reacción normal ante un suceso que nos ha causado un dolor físico, como la muerte de un ser querido, la ruptura de una relación, etc. Ante cualquiera de estos hechos nos sentimos tristes y es incluso necesario sentirse así, ya que es un sentimiento que nos va a ayudar a afrontar y superar dicha situación.

La depresión, por el contrario se trata de un sentimiento de tristeza mayor de lo normal, desproporcionado con la causa que lo ha motivado y acompañado por un sentimiento de no valía, de no tener fuerzas para hacer nada, y de una visión totalmente pesimista de todos los aspectos de la vida, como si el deprimido viera la vida a través de un filtro oscuro. Además, suelen acompañarla otros síntomas como insomnio, aumento o disminución del apetito, irritabilidad, faltas de fuerza e incapacidad para tomar decisiones.

Otra de las características de la depresión es que puede no existir una causa objetiva que la motive. Quien la sufre no ha sufrido ningún revés importante, pero no puede sobreponerse al sentimiento de tristeza y desánimo que conlleva la depresión. Se trata de lo que se conoce como depresiones no reactivas, que no tienen un origen determinado.

La tristeza desaparece de forma natural, normalmente con el paso del tiempo, según se va asimilando la situación que la dio origen. La depresión, por el contrario, suele irse acrecentando, por lo que es necesario acudir al médico para que nos ayude a superarla.