Estrategias de autocontrol para cambiar hábitos
No siempre que queremos cambiar o eliminar un hábito tenemos éxito en ello. Ya sea dejar de fumar, comer menos chocolate o beber menos alcohol a la semana, por muy fuerte que sea nuestro compromiso no podemos lograrlo. En estos casos, además de fuerza de voluntad, necesitamos una serie de estrategias de autocontrol que nos ayuden a controlar dichos impulsos y conseguir así nuestros objetivos.
Estas estrategias se realizan en tres ámbitos:

– Estrategias relativas al entorno: Consisten en cambiar lugares, situaciones u horarios en los que solemos realizar la conducta que queremos cambiar, como por ejemplo dejar de ir a tomar el café de la mañana al bar para dejar de fumar, no encender la televisión a partir de las once de la noche si lo que queremos es dormir bien o comer siempre en el mismo lugar de la casa si queremos perder peso.

A veces también es necesario cambiar el grupo de personas con las que nos relacionamos, sobre todo en el caso de personas que están intentando abandonar una adicción.

– Estrategias conductuales: Suponen instaurar cambios relacionados con el antes y el después del hábito que queremos eliminar. En este campo podemos unirnos a personas que tengan nuestro mismo objetivo o establecer recompensas si actuamos como deseamos y castigos si no lo hacemos, como, por ejemplo, ir a un spa a recibir un masaje si seguimos la dieta durante un mes o deshacernos de un objeto que nos guste mucho si fumamos más de cuatro cigarrillos al día.

– Estrategias cognitivas: que van a servir para cambiar nuestras creencias sobre un determinado hábito, como pensar en los beneficios de lograr nuestro objetivo, o utilizar frases de autoreconocimiento cuando nos comportamos de acuerdo al objetivo que perseguimos.