Estrategias para decir no sin sentirte culpable
A menudo, nos resulta muy complicado decir que no a una petición de un familiar, un amigo o un compañero de trabajo. Sin saber por qué, nos sentimos casi obligados a cumplirla y, si nos negamos, aparece un sentimiento de culpa que no sabemos cómo manejar y, para evitarlo, aceptamos hacer todo aquello que nos piden, incluso aunque ello suponga cargarnos de tantas tareas y encargos que terminamos estresados y agotados.

Para evitar esto, es necesario aprender a decir no a aquellas peticiones que no podemos o querernos atender sin sentirnos culpables por ello. Para lograrlo, podemos poner en práctica una serie de estrategias:

– Haz una lista de todas las ocasiones en las que, durante la última semana, aceptaste hacer algo que otro te pidió. Al lado de cada ocasión, escribe cómo te sentiste una vez que aceptaste, si te sentiste enfadado, resentido o quizá estresado. De ese modo, aprenderás a identificar los sentimientos que te produce aceptar cualquier petición y lograrás manejarlos mejor.

– Practica: Como en cualquier aspecto de la vida, la práctica es necesaria para lograr cualquier objetivo. El tuyo es dejar de decir sí en todas las ocasiones, y debes empezar a practicar a decir no. Empieza por cosas pequeñas, que no te supongan mucha ansiedad, para de ese modo ir asentando tus límites. Si te sientes culpable, piensa que de este modo estarás cuidando de ti mismo.

– No te dejes manipular: Hacerte sentir culpable o egoísta o bien alabarte de forma gratuita para lograr su propósito. Son muchas las estrategias que los demás utilizarán para lograr que sigas aceptando hacer todo lo que te piden, y debes aprender a identificar y manejar dichas estrategias. Esto no significa que nunca hagas nada por nadie, sino que debes ser tú y no los demás quien decida cómo y cuándo.