Estrategias para decir no
Son pocas las personas que se sienten completamente libres para decir no ante una petición. La mayoría, por el contrario, siente que está siendo egoísta y que negarse ante una solicitud es defraudar al otro, y por ello se fuerzan a cumplir con lo que el otro les pide aunque ello les suponga un sobresfuerzo tanto físico como emocional.

Esta situación es muy habitual en personas que tienen baja autoestima o son inseguras, y se sienten paralizadas y culpables cuando tienen que decir que no. Lograr hacerlo liberándose de la culpabilidad necesitará tiempo y práctica, pero existen unas estrategias que nos ayudarán a hacerlo con mayor facilidad y lograr que, cada vez, nos resulte más sencillo.

– “Me encantaría, pero…, sí, pero…”: Introducir en primer lugar una afirmación nos va a ayudar porque supone no negarnos de plano y de forma abrupta a lo que el otro nos pide. De este modo además recogemos la importancia que para el interlocutor tiene su petición y suavizamos la respuesta, con lo cual nos crea menos ansiedad decir no. También puedes indicar que tienes que pensarlo o cualquier fórmula que te ayude a negarte sin que la ansiedad se dispare.

– Sé firme pero educado: Muchas veces, aunque nos neguemos, lo hacemos tan tímidamente que la otra persona no tendrá más que insistir un par de veces para lograr que, finalmente y a regañadientes, aceptemos su petición. Para evitar esto, deberemos responder firmemente, convencidos de que realmente no podemos (o no queremos) hacerlo, sabiendo que con ello protegemos nuestro tiempo libre o nos liberamos de una carga excesiva de trabajo que podría resultar demasiado estresante, etc.

– No te justifiques: Todos tenemos la libertad de negarnos a cumplir un deseo o una petición del otro y por ello no es necesario justificar nuestra conducta, a menos que realmente queramos hacerlo.