Cuando estamos realizando una tarea, ya sea en casa, en el trabajo, si estamos estudiando o simplemente diseñando el proyecto que queremos llevar a cabo, uno de los obstáculos que más energía nos absorbe y más nos impide conseguir nuestro objetivo es tener que hacer frente a las distracciones que tenemos a nuestro alrededor.

El teléfono móvil que no deja de sonar, nuestra familia que nos demanda atención, la televisión, consultar el correo electrónico, los videojuegos… estas y otras similares son distracciones que parecen aliarse para lograr que dejemos lo que tenemos entre manos y nos pongamos a hacer de todo menos aquello en lo que debíamos concentrarnos.

Para evitar esto y evitar la pérdida de energía y tiempo que esto supone, podemos llevar a cabo una serie de estrategias que nos mantengan concentrados en nuestro trabajo:

– Meditar o dar un paseo en silencio: Cuando meditemos, mantendremos la mente en blanco. Cuando paseemos, debemos centrarnos en lo que vemos a nuestro alrededor, sin dejar que nuestra mente divague.

– Crear un lugar de trabajo tranquilo: Debemos diseñar un lugar donde podamos realizar nuestro trabajo, estudio o proyecto con tranquilidad, con colores suaves, lo más aislado del ruido posible. Ese ambiente nos ayudará a concentrarnos.

– Si es tu familia o los amigos quienes te distraen de tu tarea, negocia con ellos un tiempo para ti.

– Prométete una recompensa si consigues terminar el trabajo sin distraerte, ya sea ver un rato la tele o juagar con el ordenador. De este modo te automotivarás a ti mismo.

– Finalmente, si no puedes luchar contra aquello que te distrae, hazlo con un límite de tiempo (cinco o diez minutos). De ese modo, habrás reducido o eliminado el estímulo y aumentarás tu fuerza de voluntad cuando tengas que abandonarlo.