Estrategias para manejar la angustia
El miedo al futuro, la incertidumbre, el miedo al fracaso, el temor a perder el empleo, a caer enfermos, a que les suceda algo a nuestros seres queridos… todo ello nos lleva a sufrir y a sentir un gran malestar, a notar que nos falta el aire, que se nos seca la boca y que nos sentimos paralizados porque no podemos controlar lo que ocurre a nuestro alrededor. Nos lleva, en suma, a sentir una angustia que nos acompaña a todas partes y que, en muchas ocasiones, nos hace imposible vivir con un mínimo de bienestar y felicidad.

Ante esta angustia, podemos seguir una serie de estrategias que nos ayuden a combatirla y a hacerla desaparecer de nuestra vida en el mayor grado posible:

– Lo primero es no dejarnos llevar por ella. Cuando notemos que el miedo nos invade, debemos detener el curso de nuestros pensamientos y realizar alguna actividad que nos ayude a relajarnos, ya sea leer o pasear.

– Si esto no es suficiente para rebajar nuestro nivel de angustia, deberemos realizar algunos ejercicios de relajación y respiración.

– Evita conductas asociadas a la ansiedad: Cuando estamos nerviosos nos mordemos las uñas, caminamos de un lado para otro o jugamos con el bolígrafo. Aunque nos parece que esto puede relajarnos, nuestro cerebro las percibes como signos de ansiedad, con lo cual aumentan nuestro nivel de angustia.

– No te comprometas a más tareas de las que puedes llevar al cabo: El día sólo tiene veinticuatro horas, y empeñarnos en que tenga treinta es el modo más seguro de hacer crecer la angustia. Di no a aquellas tareas de las que no te puedas ocupar y reserva siempre un tiempo para ti.

– Acepta que no puedes controlarlo todo: Evita el perfeccionismo y cambia tus esquemas mentales rígidos de debería y tendría que. Déjate fluir con la vida.