Estrategias para solucionar problemas
Existen momentos en que parece que los problemas se acumulan, llegándonos desde todos los frentes, angustiándonos, sobre todo cuando no logramos encontrar cómo resolverlos y no podemos dejar de darles vueltas en nuestra cabeza, lo que termina afectando a nuestro sueño, al resto de aspectos de nuestra vida diaria y a nuestro ánimo. Para evitar caer en la desesperación o que la angustia llegue a niveles que no podamos manejar, debemos seguir una serie de estrategias que nos ayuden a eliminar la angustia y a encontrar la mejor solución posible.

Es importante que dediquemos un tiempo a nosotros mismos, para que podamos pensar detenidamente qué está ocurriendo y cómo podemos solucionarlo. Podemos dedicar unos minutos al día a meditar para calmar la mente o a caminar por un parque u otro lugar rodeado de naturaleza.

También debemos asumir, si la tenemos, la parte de responsabilidad en la creación de dichos problemas, evitando buscar el modo de culpar a los demás para así librarnos de ella. Esta autorreflexión deberemos hacerla sin recriminarnos o dañarnos a nosotros mismos. Asumir nuestra propia responsabilidad requiere madurez emocional y será un paso que nos permitirá crecer como personas y aprender para evitar cometer de nuevo los mismos errores.

Buscar el apoyo de alguien que nos escuche y, si es necesario, nos pueda ayudar a resolver dichos problemas también es fundamental. Para contar a alguien algo que nos preocupa debemos ordenarlo en nuestra cabeza, y muchas veces esta acto nos facilita encontrar el modo de solucionarlo, además de poder obtener otros puntos de vista y soluciones alterantivas.

Si en el problema está involucrada otra persona, es necesario que hablemos con ella claramente, expresando nuestras preocupaciones y buscando una solución que sea positiva para ambas. Si estamos muy enfadados, deberemos manejar nuestro enojo de forma que no suponga un impedimento para ello.