Evita acomodarte en la rutina
Mucho se ha escrito y se ha dicho sobre la rutina en tanto que parece la enemiga del amor. Sin embargo… ¿Qué tendrá la rutina para que tantas personas se acomoden en ella? La verdad es que a nivel emocional, la novedad es positiva, sin embargo, de entrada, produce cierto vértigo y temor. Esta es una de las razones por las que algunas personas prefieren quedarse exactamente tal y como están (aunque no estén bien y por dentro sientan dolor y decepción).

Evita estancarte en la rutina, haz cosas nuevas con regularidad, y vive cada día, con ilusión. Tal vez sea algo fácil de decir en la teoría, pero la teoría es la única forma de conectar con la práctica del día a día. Para ello, intenta conocer zonas de tu ciudad que todavía desconoces. No hace falta hacer turismo a dos mil kilómetros de distancia sino que puedes disfrutar de la belleza del entorno que te rodea.

Toma café en una cafetería diferente a la habitual. Compra una revista distinta. Se trata de sentir el cambio en los más mínimos detalles porque así te darás cuenta de que las cosas no pueden ser únicamente de una manera. Es decir, existen más opciones de las que imaginas.

No te acomodes en la rutina en el plano profesional. Aprovecha el tiempo para estudiar y para formarte incluso, aunque ya tengas una carrera. La realidad es que es importante tener ilusiones y llevarlas a cabo. De lo contrario, dentro de ti tendrás un sabor amargo cuando desde la perspectiva de la vejez y del paso del tiempo, te des cuenta de que no viviste de verdad tus sueños.

Aprovecha las oportunidades que se te presentan en el camino para conocer gente nueva. No de una forma forzada, pero cuando alguien te parezca interesante, no tengas problemas en mostrar interés porque la amistad rejuvenece el espíritu.