Evita las malas compañías
En la vida es importante que te rodees de las compañías adecuadas para aprender a vivir mejor. Y es que, tener amigos de referencia te vendrá muy bien para poder estar bien con los demás, para tener un apoyo en un momento de dificultad y para ser feliz. Pues bien, también puede suceder que en un momento determinado de tu vida, te rodees de malas compañías.

Este término no está asociado únicamente con la infancia o la adolescencia, momento en el que muchos padres se preocupan por los amigos de sus hijos. Sino que también en la etapa adulta puede que no tengas a los mejores apoyos a tu alrededor. Todo depende de tu grado de autoestima, del grado de soledad que sientes y de tu valor interior. Es decir, en la medida en que eres una persona capaz de aceptar la frustración de la soledad, que tienes un buen grado de autoestima, entonces, tienes más libertad interior a la hora de dar tiempo al tiempo para conocer amigos nuevos. Y mientras tanto, seguir con tu vida.

Por el contrario, si eres alguien que se aburre mucho en soledad, entonces, preferirás tener cerca a cualquier persona para poder tener a alguien a quien llamar por teléfono y hacer planes en común. ¿Cómo se puede detectar una mala compañía? Cuando descubres que ese supuesto amigo no te respeta, difunde rumores falsos sobre ti, cuenta cosas de tu intimidad a terceros, tiene una doble moral, o simplemente, sois tan diferentes que no podéis compartir hábitos comunes.

Borra de tu lista de contactos el teléfono de aquellas personas con las que no te sientes bien de verdad. Arrastras frustración y dolor. Marca una distancia y poco a poco, se irán alejando de ti. En la vida existen muchas personas por ello, busca la ocasión de conocer gente nueva.