Excepciones a la norma en la psicología cotidiana
El corazón humano y los sentimientos no responden a la lógica matemática que ofrece resultados medibles y exactos. Más allá de las observaciones generales siempre existen excepciones a la norma. Excepciones que llenan la vida todavía de una mayor belleza. Hoy me gustaría reflexionar en este artículo sobre algunas de esas excepciones que seguramente, muchos habréis experimentado en algún momento de la vida.

Lo importante no siempre es la actitud

Es cierto que la actitud optimista en el trato interpersonal influye en gran medida en el modo en el que los demás se dirigen a nosotros.

Una persona que sonríe produce una energía positiva en su entorno. Sin embargo, esta actitud no siempre brota a nivel interno sino que en ocasiones, es consecuencia de una reacción externa. Un gesto de cariño, una atención personal, una demostración de interés desinteresada pueden cambiar nuestra forma de interpretar la realidad en un mal día y también, el modo en el que nos sentimos nosotros mismos.

Cursos de crecimiento personal

Los cursos de crecimiento personal ponen en evidencia la importancia de conocerte a ti mismo. Sin embargo, no siempre un curso de este tipo es sinónimo de aprendizaje. Puede ocurrir que el alumno no se sienta identificado con el método de trabajo del profesor o no se sienta cómodo con los compañeros de clase.

Otra excepción a la norma en el plano del autoconocimiento es que pese a que este objetivo es muy saludable, existen momentos en los que también debe ponerse en pausa esta introspección. Una persona que no mide sus fuerzas también puede terminar agotada emocionalmente al analizarse a sí misma.

Excepciones a la norma en la psicología cotidiana

Excepción en la felicidad

Podemos luchar por un objetivo que pensamos que nos iba a hacer felices, sin embargo, cuando alcanzamos esa meta nos damos cuenta de que no nos llena como pensábamos. Además, algo pudo ser motivo de alegría en un momento y dejar de serlo en otro.