Excusas que posponen la visita al psicólogo
En muchas ocasiones, la visita al psicólogo se produce más tarde de lo debido porque el paciente que se encuentra en situación de ayuda se pone excusas a sí misma que aplazan esta toma de iniciativa de petición de ayuda. Una de las excusas más frecuentes es la de creer que la tristeza se curará por el tiempo, que no es para tanto y que mañana será otro día y será mejor.

Sin embargo, cuando la tristeza no está causada por un motivo lógico sino que es el síntoma de un malestar emocional más profundo, el tiempo suele llevar a que la pena se enquiste y se forme un nudo en el interior del alma.

Negación del problema

En algunas ocasiones, el paciente también se niega a solicitar ayuda porque directamente niega su problema frente a amigos y familiares que, a pesar de que ya han percibido síntomas de posibles problemas, por ejemplo, adicción a las compras, la persona afectada no reconoce que tiene este problema como tal. Y desde esta perspectiva, nadie puede ayudar a quien no se dejar ayudar.

Excusas que posponen la visita al psicólogo

Creer que uno mismo es capaz de todo

Vivimos en una sociedad en la que recibimos mensajes del tipo “sé fuerte y date prisa”. Estos mensajes nos llevan a la idea de confundir la autonomía personal con la autosuficiencia. Una de las excusas que lleva a una persona a posponer su visita al psicólogo es la de creer que puede con todo y es capaz de afrontar esa situación con sus propios medios. Lo cierto es que no debemos llevar al límite nuestros propios recursos hasta agotarnos.

Pedir ayuda no es un signo de debilidad sino de sabiduría emocional. Cuando un niño aprende a dar sus primeros pasos, coge de un modo natural la mano de su padre o de su madre al caminar. Cuando somos adultos, deberíamos tener la humildad de la niñez para pedir ayuda de forma espontánea sin considerarnos menos que los demás por solicitar este refuerzo.

Por confiar en exceso en los libros de autoayuda

Algunas personas que están pasando una etapa difícil, veneran en exceso los libros de autoayuda. Muchos de estos libros contienen información muy valiosa, sin embargo, si un paciente sufre una depresión nunca un libro puede tener una función sustitutiva sino complementaria respecto del tratamiento psicológico.

Excusas que posponen la visita al psicólogo

No tengo tiempo

Algunas personas están tan ocupadas y tienen tantas dificultades de conciliación laboral, que afirman que no tienen tiempo para ir al psicólogo. Esta excusa no debe ser válida ya que además de que cuando una persona no se encuentra bien debe encontrar espacio, en primer lugar, para sí misma, del mismo modo, existen servicios de terapia online que ofrecen la posibilidad al paciente de hacer su proceso desde su propio domicilio.

En algunos casos, algunas personas también tienen un escepticismo total hacia la importancia de la psicología práctica como herramienta de ayuda emocional. Sin embargo, en este caso existe un ejemplo visual y práctico que rompe con este prejuicio. Así como cuando a una persona le duele una muela acude al dentista para hacerse un empaste, cuando existe un dolor anímico, también debemos acudir al doctor especializado que puede hacer un diagnóstico adecuado.

Las excusas son humanas, sin embargo, cualquier idea que te lleva a aplazar la decisión de ir al psicólogo retrasa el proceso de mejora y agrava la situación empeorando el problema.